... de cuando me llamabas por otro nombre
El tiempo se detuvo desde el mar en un segundo
Lentamentetrazo
el telón que cubre la escena
y en mitad de todo habitas ... siempre habitas
y ahí emitiendo el futuro desde el centro del ombligo
los bosques que rondan las almas sentencian
“es así, esto debe ser así”
es por eso que sabernos hijos de un idilio, de una tormenta,
de una lágrima pagada entre las pedradas ficticias que nos lapidan.
Nos duele demasiado fácil
¡Y no se necesita hablar del significado real de cada palabra!
¡Y no se necesita intentar clamar la sed que duele en cada interno!
¡Y no se necesita gritar que el tiempo se detuvo desde el mar en un segundo!
Y no se necesita lamerse cada otoño para reconocer el eco del reflejo que se ruega
En esta convulsiva carrera por anotar quién sobrepasa mas al otro, nos rendimos,
convencidos porque avanzamos ambos crónicamente en la misma dirección
y con la misma sangre
Y ese río rojo que nos baña será perpetuamente importante
como el eco que dejan entre las sábanas las sombras Será siempre tan importante
Por ser el resultado del hado que nos envuelve,
Por ser el resultado
del encuentro fugaz que se tuvo con el espejo
que permanece, quieto, sin susurros y sin llanto
Por el ser el resultado de todo el caos rendido ante dos palabras
Por ser el resultado de agotarse en el otro,
de no encontrarle límites al tiempo, a las cosas, a los ecos, a los roces y a los silencios...
0 comentarios